El permiso de setas no es un permiso de circulación: cómo llegar al monte en los acotados segovianos
Cada otoño, buena parte de los conflictos en los montes de los acotados SG-50.002 "Montes de Segovia" y SG-50.005 no tiene que ver con las setas, sino con los coches. Conviene tenerlo claro antes de arrancar: el permiso de recolección autoriza a recoger setas, no a circular libremente por el monte.
Lo que el permiso no incluye
La norma es explícita. La titularidad de un permiso de recolección no exime de las prohibiciones, restricciones o limitaciones temporales de acceso a los montes de utilidad pública con vehículos a motor recogidas en la legislación vigente y reflejadas mediante la señalización vertical correspondiente. Lo que significa que, si una señal prohíbe el paso, el permiso de setas no la anula. Son dos cosas distintas y conviene no confundirlas.
Fuera de los caminos, nunca
En todo caso, está prohibido el tránsito rodado fuera de los caminos y pistas autorizadas. No es una recomendación de buenas maneras: circular campo a través compacta el suelo, abre roderas que luego canalizan el agua y daña el micelio, que es justamente lo que produce las setas que se vienen a buscar. El daño no se ve el mismo día, pero se paga en las temporadas siguientes.
El Servicio Territorial puede además restringir el tránsito por determinadas pistas de acceso o establecer áreas de aparcamiento obligatorio, que señalizará convenientemente. Cuando esa señalización existe, hay que atenerse a ella.
Otra obligación que suele pasarse por alto: no se puede impedir el tránsito necesario para otros aprovechamientos autorizados. Un coche mal aparcado en mitad de una pista forestal puede dejar bloqueado el paso de la maquinaria de un aprovechamiento maderable o de un ganadero que sube a sus pastos.
El caso de El Espinar
Hay una particularidad que interesa conocer a quien recolecte en esa zona del acotado. Desde la oficina de la Guardería Municipal de Medio Ambiente de El Espinar se expiden, de lunes a viernes de 8 a 10 de la mañana, permisos diarios de acceso con vehículo a motor para la realización del aprovechamiento micológico. Es decir, el acceso rodado allí se tramita aparte y en horario de mañana. Quien piense ir a El Espinar y necesite entrar con el coche, tiene que contar con ese trámite previo.
Vallas y accesos
En los montes con accesos vallados, los recolectores deben dejar las vallas cerradas a su paso. Esto afecta especialmente a los montes donde conviven el aprovechamiento micológico y el de pastos: la responsabilidad de que la valla quede cerrada es de quien la utiliza, y de ello depende que el ganado no se salga. Es un gesto de dos segundos que evita un problema serio al ganadero.
Y una prohibición por seguridad
Por seguridad del propio recolector, no se puede recoger setas en las zonas donde se estén realizando talas o cortas de arbolado. Como ya se recordaba al inicio de la campaña, lo mismo ocurre en los días y superficies de las cacerías colectivas autorizadas.
El monte es un espacio de trabajo además de un espacio de ocio. Llegar hasta él con el coche en el sitio correcto, por el camino correcto, es la parte menos vistosa de salir a por setas y probablemente la que más convivencia ahorra.





