Nueve especies nuevas para la ciencia bajo el suelo de Zamora
La Diputación de Zamora ha presentado el libro Hongos hipogeos de la provincia de Zamora, de Berta Martín González y Julio Cabero Martín. Recoge 131 especies de hongos que fructifican bajo tierra, como las trufas, y describe 9 especies nuevas para la ciencia. Dos de ellas llevan nombres que recuerdan su origen: Genea zamorana y Octaviania bertae, esta última dedicada a la coautora.
El libro incluye 120 descripciones detalladas y 257 fotografías, y se ha editado en una tirada de 1.000 ejemplares. Según sus autores, es el primer trabajo sobre hongos hipogeos de la Península Ibérica, y en Europa solo hay otros dos parecidos. Estudiar estas especies es difícil porque viven ocultas bajo tierra. Julio Cabero lleva más de 25 años buscándolas con la ayuda de sus perros.
La variedad de suelos de la provincia (calizos, ácidos, arenosos y arcillosos) explica esta riqueza. Sanabria y la comarca de Toro son las zonas con más especies. Los autores también ven en ellas una oportunidad para la truficultura: en 2018 cosecharon en Aspariegos la primera trufa cultivada en la provincia.
Este libro es el último paso de un trabajo que la Diputación de Zamora empezó en 2003 con el inventario micológico provincial. De aquel inventario salió el Atlas Micológico de la provincia de Zamora, publicado en 2009 y reeditado y ampliado en 2020. En 2016, la Diputación inició el estudio de los hongos hipogeos que ahora se publica.
Una diversidad que también se ve en superficie
Lo que este libro muestra bajo tierra, Micocyl lo comprueba cada otoño sobre el suelo. Nuestro equipo técnico hace muestreos semanales en la red de parcelas del parque micológico de Zamora para conocer cuántas setas producen estos montes y cómo cambia la producción de un año a otro. Campaña tras campaña, los resultados confirman la gran diversidad de especies de la provincia.
Estos muestreos los financia la Diputación de Zamora, que lleva muchos años apostando por conocer y dar valor a los recursos micológicos de sus montes. Conocer bien lo que crece en un territorio es la base para cuidarlo y para que siga siendo una fuente de vida y de empleo en los pueblos.
Enhorabuena a Berta Martín y a Julio Cabero por un trabajo que sitúa a Zamora en el mapa de la micología.





